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lunes, mayo 19, 2014

Ser Géminis y otros trastornos....



"Géminis (Mayo 20-Junio 21): es el signo de los gemelos y, como tal, su carácter es doble, bastante complejo y contradictorio (...) Suelen tener elegancia y caer en los errores de los jóvenes. Tienen la felicidad, el egocentrismo, la imaginación y la inquietud de los niños. Los Géminis empiezan nuevas actividades y retos con entusiasmo, pero muchas veces les falta la constancia para realizarlos. Consideran que la vida es como un juego y buscan la diversión y nuevas situaciones. (...) Se desaniman con facilidad (como los niños) cuando no consiguen lo que quieren, y les gusta recibir atención, regalos y halagos (...) La inteligencia y capacidad mental de los Géminis hacen que les encantan retos cerebrales y nuevos conocimientos, aunque el proceso de aprendizaje tiende a aburrirles. Tienen gran capacidad analítica."
Nací un 18 de Junio un Jueves cualquiera a inicios de la última década del milenio pasado.  Quizás sea culpa de las estrellas que mi vida sea como sea... porque si hubiese nacido cuatro días después, según muchas páginas, revistas, esotéricos, e incluso algunos astrofísicos, mi personalidad y desarrollo de mi ser habrían sido distintos.
No hay conflicto más grande que el que se tiene con las dos mitades. Y si tienes las dos mitades dentro... CATAPLUM! de vez en cuando se chocan y causan lo que causan las placas tectónicas de nuestra madre tierra, pero en el corazón (o en el cerebro).

Un día quieres ser hippie y amar a todo lo que proviene de la naturaleza, pero a los diez minutos tomas un bus y sientes que debiste vestir de negro y que al mundo le hace falta una plaga porque hay demasiada gente fea.
Luego a la semana siguiente sientes que te quieres comer el mundo, y haces planes para viajar a París y sacas cuentas de cuánto ahorrar, cotizas hoteles y  ya piensas qué filtro usar en instagram para tu torre Eiffel.... y ves tu postal de Turquía y te desanimas, y crees que extrañas a tu gente y quieres volver a Estambul... porque París puede esperar un par de años más después de veintiuno... y luego no... luego tomas un café en Juan Valdéz y crees que Colombia es lo mejor del mundo y empiezas a gastar tus pobres ahorros en mocca.
Vas a Panamericana a comprar El Diario de Anna Frank porque te sientes muy histórica y lo necesitas como al aire.... y sales con el libro de Sascha Fitness porque estaba en el primer mostrador y de repente eres una chica fresa que lo que quiere es estar en forma...

Te pones a pensar en cuántas veces te ha sucedido eso con una persona... lo quiero, no lo quiero, lo quiero no lo quiero no si no si no si NO NO NO.... ocho meses... un año... varias relaciones fallidas después... cuatro años... SÍ!  SÍ! SÍ!Te decides y lo quieres. Lo empiezas a extrañar cuando no está, y eso te gusta porque es nuevo y no recuerdas cuándo extrañaste a alguien que estuviera cerca... mandas mensajes cada vez que puedes y te esfuerzas porque esa persona esté feliz, y por serlo tú también. Aprendes a morderte la lengua un par de veces y te envenenas incluso cuando tienes rabia pero sonríes, porque además, aprendes a elegir el momento y la forma para decir las cosas... porque a esta persona no le quieres lastimar (de nuevo)... aprendes a ser menos gemela en una, y más libra, más equilibrio. 

Pero un día te preocupas por cosas estúpidas por las que no debes preocuparte, pero la experiencia te ha tatuado que sí debes.... notas gestos nuevos, distanciamiento, reducción de mensajes (aunque sigan siendo miles diariamente), reducción de llamadas al nivel de cero... empiezas a verte en la tarea de pedir cosas que no se deben pedir, que ningún ser humano debe pedir.

Porque tu error consistió en preocuparte porque estaba enfermo y en cita con un doctor, a la cual no pudiste acompañarlo... porque quisiste que te llamara luego de la cita y lo hizo después y te preocupaste de más... y porque al preguntar qué pasó su respuesta es un '¿Qué querías? ¿que te llamara durante la consutla?"
Y sólo por esa tontería te asustas, porque las relaciones no deben ser así cuando apenas empiezan, cuando apenas van en el primer mes... cuando apenas se están conociendo. Supongo que es lo malo de ya conocerse bien...
Y empiezas a tambalearte, y te caes del platillo de la balanza de Libra y vuelves a tu constelación original... a tus gemelos indecisos que miran cada cual para su lado sin decidirse... y empiezas a creer que, además, no eres la única, sino que también hay un indeciso que no está seguro de qué quiere o de cómo demostrarlo. Y te llenas de rabia porque te hace sentir mal... porque te hace sentir un poquito menos, y porque te das cuenta que no debiste morderte la lengua nunca... que tú eres tú, lo dice Cosmopolitan y el Cosmos...Que no hay que nacer en Junio para tener dos mitades opuestas. Debí nacer en un mes distinto. Pero bueno... al menos mi capacidad analítica es excelente, dicen. 

domingo, febrero 16, 2014

Deben ser Daddy Issues. No se me ocurre otra cosa

En casi todas mis relaciones amorosas me he entregado al cien por ciento. A veces, si me alcanza el corazón, un poco más.
Pero a lo largo de los años y de mis relaciones y casi relaciones, me he dado cuenta de que tengo un gran problema. Por supuesto el problema soy yo. Soy lo único en común entre todos mis ex novios. 
¿Mi defecto? Me aburro. 
Después del cortejo, de que el caballero sea un caballero, después de los primeros besos y paseos y cenas románticas (o no), me he dado cuenta que después de unos seis meses siempre empiezo a creer que ya no estoy enamorada.
Llevo 48 horas considerando esto.
Claro que nunca me he culpado. Siempre ha sido culpa de ellos... esos principes que a los seis meses lentamente se convierten en sapos. Que ya no me regalan rosas, ni me tratan como princesa, sino que me bajan al nivel de cortesana, y luego de plebeya.... y quizás, si los dejara, de esclava. Siempre he culpado a 'mis hombres' por las fallas de la relación, por mi falta de apego y mi desencantamiento repentino...
Pero entre ayer y hoy lo he visto: siempre son seis meses. ¿Por qué?
He tenido relaciones más allá de medio año, por supuesto, pero siempre el punto de quiebre viene siendo esa fecha. ¿Me pasará sólo a mí?
Las veces que mis relaciones han terminado, por cualquiera que sea la razón, no he sentido ningún tipo de remordimiento. No doy segundas oportunidades. No llamo. No escribo. No hago nada. No lloro. No me duele. 
Las veces que mis relaciones han terminado, he seguido con mi vida al poco tiempo y mi corazón se regenera tan bien, que no deja espacio para eternas despedidas. No es algo de mi razón, es inevitable. Alguna vez incluso deseé no dejar de sentir ese amor por ese hombre que aún me amaba. Pero no pude evitarlo... quise retenerlo en mis tejidos,  y al cabo de unas semanas desapareció y ver su foto ya no me hacía daño.
Seis meses me fueron suficientes para ese punto. 
Me he llegado a convencer que nunca amaría a alguien mas allá de ciento ochenta días. 
No escribo para decir que algo haya cambiado.

Otra relación fallida a mi lista de desencantos. Pero esta vez... esta vez no es error de nadie ni culpa de nadie. Es simplemente lo mejor. Porque nos haremos daño, porque nos cortamos las alas, porque somos diferentes más allá de opuestos. Porque es injusto. 
Quizás esta relación haya sido y será siempre el mayor de mis fracasos. 
Traté de que los problemas no pesaran, no consumiesen, no interfirieran. Hasta que me di cuenta que estábamos desincronizados  y que fingir que éramos el uno para el otro era posponer el sufrimiento. 

He terminado con mi novio en San Valentín... porque la vida es así. Porque tiene un hijo y no me gusta. Porque yo no lo acepto. Porque su mamá no me acepta. Porque quiero irme del país. Porque su pasado me pesa. Porque el mío le pesa.
Nos hemos dejado a los seis meses por todo, pero más que nada, creo que por falta de mi amor. 

Aprendí mucho de esta experiencia, a la fuerza claro. El aprendizaje de verdad no se pide, llega cuando menos lo quieres y más lo necesitas, porque aprendí, sobre todas las cosas, a no perder mi juventud con nadie... porque creo que cuando conoces a alguien a quien siempre quieres llamar, escribir hacer algo. Aluien que incluso te haga llorar... eso... eso debe durar, y debes querer que dure.

martes, febrero 11, 2014

Profesores


Sé que ha pasado un tiempo considerablemente largo desde que escribí en el blog.
Esta es mi primera entrada del año y no quiero hacer que suene triste, pero veremos...

Hace casi dos semanas, navegando por internet, me encontré con esta noticia
No podía creerlo. Leía una y otra vez el nombre del accidentado, y se me llenaron los ojos de lágrimas al ir a la universidad y encontrarme con un letrero que invitaba a los estudiantes y docentes a asistir a las exequias del querido profesor.
El dr. Covo nunca me dio clases. Por el breve tiempo que estuve estudiando en la facultad de ingeniería, sólo llegué hasta tercer semestre, y el doctor daba clases a partir de sexto. Pero no olvidaré que durante mi primer día, algunos profesores se presentaron y nos dieron la bienvenida, estaba el profesor de inglés, el de cálculo integral, y estaba él, de cimentaciones y experto en geología. Me impresionó y al tiempo me pareció que era un profesor muy amable. 
Con el tiempo, haciendo parte de la facultad de ciencias económicas, seguía y sigo en contacto con mis amigos de ingeniería, con quienes a menudo intercambiaba quejas y conversaciones. 
Este profesor nunca fue parte de un mal comentario por parte de ellos. Nunca. Y menos ahora. Todos me hablan de lo amable que era, de lo inteligente, y hasta genio.
Los genios no deben morir.
Sin haber compartido nada con él, sentó y siento un profundo pesar en mi corazón. 
Considero que la profesión de docente es una de las más nobles. Algunos estudiantes a lo largo de nuestra vida académica, no valoramos su brillantez. Pero luego habemos otros que sí lo notamos. Que lo apreciamos.
Poder compartir tu conocimiento con otros y tener el poder de influir tanto en sus vidas, y hacerlo de manera positiva, corrigiendo errores y moldeando una persona en construcción, es algo sumamente hermoso. 
Me pregunto cuántos profesores a lo largo de mi vida han fallecido. Recuerdo algunos con tanto aprecio, desde mi primaria hasta el día de hoy.
Considero que por esa parte, he sido una buena estudiante. 
El año pasado por ejemplo, tuve la maravillosa oportunidad de recibir clases del profesor H. H es un excelente docente de finanzas y presupuestos. Creo que su cerebro no le hace justicia al tamaño, porque describirlo debería ser una cabeza con piernas. Pero no, el profesor H tiene una cabeza de tamaño normal, aunque mida poco menos de dos metros.
En el 2012 tuve que repetir su clase, debido a mi viaje a Turquía, no pude hacer los exámenes finales y me costó la nota final. Así que en 2013 cuando tuve el placer de volver a ver clases con él, no lo defraudé. Me siento tan agradecida con el conocimiento impartido que no pude evitar comprar un libro para él que espero le haya gustado. 
Siento que aprendí tanto de él, y de tantos otros profesores a lo largo de mi vida, que me parece increíble que sólo sea una parte de lo que conocen lo que nos muestran y enseñan.
Es muy triste enterarse de la muerte de una persona que ha tocado tantas vidas de una forma tan bonita. Y seguirá siendo triste siempre. Mi madre y padre, que fueron a la misma universidad a la que vamos hoy mis hermanas y yo, hace casi tres décadas, aún se conduelen de la muerte de sus profesores inolvidables. 
Hoy os invito a ser más agradecidos con estas personas, a demostrarles así sea de manera anónima o simple, lo hermosa de su labor, que a veces es tan ingrata. 
He tenido la dicha de tener tan excelentes personas en mi vida académica, que muchas veces me encuentro considerando hacer de ello mi carrera.

Que en paz descanse el Doctor Alvaro Covo.
Su familia, amigos, colegas, estudiantes y no estudiantes lo quisieron mucho, y lo respetamos en su memoria.

viernes, diciembre 20, 2013

Changes


Bueno...
rara vez cumplo las entradas que prometo en el blog con eso de que 'ya les contaré'.... por lo general se me olvida, o las escribo y terminan por no gustarme y quedan en borrador. 

Pero por lo del fin de año, que los que ya me conocen saben de mi nostalgia, me siento perdida. Más que nunca, y hoy les contaré porqué.
Soy una persona muy cuadriculada, necesito de estímulos siempre para poder hacer las cosas, y como buena géminis, me aburro fácilmente de casi todo, como los niños caprichosos que quieren un juguete y cuando se lo dan, ya como que no lo quieren tanto. 
El caso es que a mis veintiún años estoy en un momento de mi vida muy parecido al de los adolescentes de dieciséis. No sé qué hacer.
Estoy a seis meses de acabar la carrera (con sólo dos materias-clases-cursos-lecturas o como les digan), queriendo empezar la tesis de grado y las prácticas empresariales (internship)...
Los planes que hace doce meses tenía más claros que el aire, los he deshecho por completo. O casi por completo. He empezado una relación con Jaime, llevamos saliendo desde finales de Julio y somos novios desde Septiembre. 
Empezar una relación implicaba muchas cosas para mí... la primera era sentirme lista. No hacía mucho que me sentía enamorada de un extranjero que prometía cumplir un par de sueños ya deshechos, y mis inseguridades y complejos no andaban en su mejor momento. 
Como siempre he tenido el sueño-meta-deseo-necesidad de largarme de esta ciudad apenas tenga mi diploma, tener una relación implicaba plantearme lo siguiente: 
1. La relación tendría fecha de vencimiento desde el día primero. 
2. Ese hombre especial debía querer lo mismo que yo, y pelearlo.
3. Debía renunciar a irme de aquí para que mi relación funcione. 

Ojalá todo fuera tan fácil. 
El caso es que empecé la relación y todo iba y sigue yendo bien entre los dos. Estamos enamorados y la verdad, hace mucho tiempo que no me sentía correspondida. Éso sí es algo nuevo que Jaime me ha dado.

Pero soy una mujer soñadora. Es decir, me alimento de sueños, son como el aire. Mi placer es viajar y es mi meta más grande en la vida... quiero hacerlo ya, ahora que estoy joven, ahora que estoy viva... así que me empeñé en cambiar de trabajo para aspirar a un mejor sueldo, una estabilidad que me diera la posibilidad de ahorro... Lo conseguí por cuatro meses pero no soporté a mi jefe, así que me fui... y no ahorré nada.

Diciembre es un mes que me pone a pensar siempre, como a todos, en las cosas que pudieron ser y no fueron, en los planes y sueños que se prometieron y no se cumplieron. Diciembre no deja de ser, la mayor parte del tiempo, una de mis más grandes pantallas iluminando mis fracasos. Y precisamente hoy hablaba de la única segunda fecha del año que me pone igual de malas... Junio, mi cumpleaños. Hoy hablaba de mi cumpleaños con Jaime y le comentaba que estaba harta de planear siempre pasarla bien cuando nunca se me da... Y eso, compañeros, es algo que aunque sea tonto para la mayoría de los mortales, para mí es muy importante y triste. 
Por supuesto las redes sociales no ayudan, ver a mis amigos y casi desconocidos vivir las cosas que yo quiero vivir... sonreír en los lugares en los que me muero por estar... eso no es fácil. No es envidia tampoco... es sólo uno de esos momentos en la vida en los que te gritas por dentro '¿por qué ellos pueden y yo no?', y te sientes incapaz, menospreciada, bruta, poca cosa.... débil.
Siempre me he sentido con mala suerte. Más mala suerte que las personas que me rodean. La vida nunca se me daba como yo quería, ninguna fecha, ningún momento especial del que puedo hacer memoria ha salido como lo planeaba o mejor. Simplemente no lo es.
Y no es cierto lo que dicen, no es sólo cuestión de actitud. Porque me he cansado de tener la actitud más positiva del mundo, de pegar fotos de mis sueños en mi pared para tenerlos presente, de hacerme metas y esperar y trabajar y en algún momento de mi vida, hasta de rezar.
Es por esta depresión que no había escrito más en el blog. No me sentía con ganas de compartir mi vida algo vacía.
En este justo momento, en que el año casi acaba, en que mi relación empieza a prosperar, y empezaré pronto el final de mi carrera... me pregunto ¿y luego qué, Wen?...
Ni siquiera tengo un plan. Y ya no estoy tan segura de querer armar uno... ¿para qué? siempre termino deshaciéndolos. Y es difícil pensar asi cuando estás enamorada y no paras de visualizar tu futuro con el hombre que te acompaña... aunque a veces, por cuestiones de la vida, se vea borroso y no te reconozcas en la imagen que proyecta tu cabeza.

Hoy, y desde hace tiempo, queridos, me he cansado de mi vida, y de querer abrazarla.

sábado, agosto 03, 2013

Devil wears... Armani

Hola mundo blog.
Sé que me han extrañado y no han podido dormir pensando porqué me he desaparecido por más de treinta días... algo no usual en mí.
Brevemente, antes de que me pregunten por la tercera parte de Cómo conocí a vuestro padre.... les doy la noticia:
estoy embarazada!

Ja! es broma!!

Es que el 18 de Junio, cuando cumplí 21 años, empecé un trabajo de tiempo completo en una nueva empresa. Así que abandoné mi antiguo empleo de tres años como traductora (que me tenía harta) y mi empleo de seis meses de guía de turismo... y mi empleo eventual vendiendo suscripciones en Oxford Business....
Ahora soy la asistonta de vicepresidente de una angencia marítima. Debo manejar sus cuentas bancarias, pagos, cobro de facturas, gastos de su esposa, pago de colegio de sus hijas, presupuesto de sus gastos semanales, control de inventario de su finca, pago de sus empleados, control de chequeras,  asegurarme que su café esté bien... aunque nunca se lo tome. Y por supuesto... odiarlo en secreto. Muy en secreto. Mi jefecito es algo mas o menos así:
Pero versión hombre  y un poco más vulgar.
Y mucho mucho mucho más satánico.

Los detalles los daré después, y me comprometo a escribir en esta semana.
Trabajo de 8 a 6 pm... tengo clase de 6:15 pm a 9:45 pm así que entenderán que estoy exhausta... y por cierto... terminaré la universidad en doce meses, no en seis como planeaba, por el trabajo.
Pero la paga es buena. Y por fin.... empiezo a ahorrar para irme de este pueblo. Forever and ever until the end of time.

miércoles, junio 12, 2013

Cosas egoístas que no sé como explicar

Siempre he sido de esas personas que aman su cumpleaños y se sienten los dueños del mundo cuando ese día llega. Siempre me ha gustado cumplir años, por supuesto, porque aún estoy joven y no tengo que preocuparme por tantas cosas que llegan con la edad; pero además, también soy de esas personas que tienden a deprimirse un poco porque el famoso día nunca es como se piensa, se desea, se planea o se quiere.

Mis últimos cumpleaños no han sido maravillosos.
Cuando cumplí los 18 estaba muy emocionada, pero era fin de semana de votaciones gubernamentales, por lo cual había toque de queda y ley seca (no beber licor), así que no celebré como me habría gustado.
Al cumplir los 19 era novia de F y planeé una reunión sencilla en casa con unos amigos.... nada podía marchar más perfecto, recibí flores, vinieron las personas más cercanas, la comida era deliciosa... pero claro, era mi cumpleaños y algo debía salir terriblemente mal:  horas antes de la llegada de los invitados, a mi peluquera se le dió por hacerse odiar y mi pintó el cabello de un negro azabache horrible, muy muy muy y mucho más oscuro de lo que quería con mi marrón chocolate. Por varios meses me ví como una cantante de rock en rehabilitación. El negro no es mi color y eso, naturalmente, me arruinó el estado de ánimo todo el día  y todo el verano.
Cuando cumplí veinte parecía ser el cumpleaños prometedor... Estaba en Turquía conociendo un país y lugares y personas nuevas... ese día llegaron seis de mis 19 compañeros de campamento, dos de Marruecos, una de Ucrania, una de Estados Unidos, y dos de Eslovaquia... eran niñas encantadoras... y yo las recibí con la peor gripe que me ha dado en la vida ( y no exagero), tenía fiebre de 39 grados, la nariz demasiado congestionada, malestar en el cuerpo y una sensibilidad a millón. La gripe me duró dos semanas y el día de mi cumpleaños fue el pico.

Este año no parece que será la excepción...
mi madre que, para los que no saben, sufre de trastorno bipolar, ha caído en crisis y está hospitalizada. Y no, no es el tipo de hospitalización de intravenosas y camillas. Está en un lugar 'de reposo', con otros enfermos mentales que no pueden ni comer solos. Es deprimente porque no, mi mamá no está loca, sólo tiene un problema de los nervios.
Lo realmente triste es que ya estamos tan acostumbrados en mi familia a lidiar con esta situación que cada quien sabe lo que le corresponde hacer cuando mi madre está en el hospital, o en el intento de hospital.
Mi madre cumple años 10 días primero que yo, y fue este sábado ocho de junio. Pedimos un permiso especial para traerla a casa en su cumpleaños y nos extendieron el plazo hasta hoy en la mañana. La tuvimos en casa, le partimos una torta y le dimos regalos. Ella, drogada con risperidona y lorazepam hasta más no poder, trataba con sonrisas adormecidas el darnos las gracias y ser feliz y caminar sola, en vano por supuesto.
Por fortuna es posible que al salir no recuerde mucho eso, eso espero.
Pero no sabemos cuándo va a salir. Cumplo en ocho días y dudo mucho que mi madre esté en casa para esa fecha, o que aún si lo está, esté suficientemente bien de ánimos como para celebrar algo en casa o tenerme afuera.
Pienso en lo triste que será visitarla en mi cumpleaños, de dos a cuatro de la tarde, y que ella esté en ese estado. Pienso que será muy triste que al recuperarse del todo, recuerde como pasamos nuestros cumpleaños. Y pienso que será aún más triste que por el hecho de ella ser mi madre y conocerme tan bien como me conoce... sepa que es un día que he planeado por doce meses.
Pero eso es lo de menos... no se tratará de mi cumpleaños. 
Odio que mi madre, una vez más, se pierda una fecha especial en la familia.
El grado de colegio de mi hermana, de mi prima Milú, mi grado de primaria, la primera comunión de mi hermama Lelo, y los primeros seis meses de vida de mi hermanita MiniJulieta...
Me siento triste porque, una vez más, temporalmente, no tengo mamá.


sábado, mayo 25, 2013

Una aventura inconclusa, eso es esto.

Hoy voy a contarles sobre un área de mi vida que es muy importante para mí y que me ha cambiado totalmente en casi todos los aspectos. Hoy voy a hablarles de AIESEC y del efecto dominó que ha ocasionado el haber hecho parte de esta organización.
Primero la parte ñoña:
AIESEC es una organización creada por estudiantes y de la que hacen parte sólo estudiantes universitarios, desde hace más de sesenta años, con el objetivo de empoderar a los jóvenes en el contexto mundial, a través de roles de liderazgo como miembros, y a través de intercambios en otros países (más de cien países están con AIESEC), bien sea una práctica social voluntaria... o una práctica profesional asalariada en una empresa.
Pero AIESEC es más que eso... es una plataforma que te permite tener interacción con TODOS los miembros a nivel mundial, encontrarlos en eventos locales, regionales, nacionales, continentales e internacionales. Cada comité local (de uno a cuatro por ciudad) tiene su baile, sus normas, su cultura organizacional... al igual que cada comité nacional.. así que en un evento, digamos en India, puedes ver a un miembro de AIESEC Japón bailando el baile de AIESEC México. Puedes ver a miles de personas de diferentes países y culturas bailando el rol call de tu país.
Eso es AIESEC.

Entré como miembro de la organización en 2011, a principios de Octubre. Entré porque me apasiona viajar y mi propósito era tomar un intercambio voluntariado en Brasil. Quería aprender portugués, conocer Río, y además, Brasilia. Pero también quería seguridad. El portugués no es un idioma muy alejado del español, la cultura brasilera no está muy alejada de la colombiana, la distancia no es muy grande, los precios de los tiquetes de avión no eran muy altos... ir a Brasil era un sueño fácil.
En Diciembre de 2011 iría a Brasil por dos meses. Y no me iría sola.


Pero los estudiantes universitarios de Colombia entramos en Paro nacional... y suspendimos clases por un mes, desde octubre a noviembre. Así que en Diciembre tuvimos exámenes finales y en Enero también. No pude viajar a Brasil en esas vacaciones. Poco sabía yo, llena de rabia y frustración entonces, que era el universo diciéndome que mi destino no estaba en Brasil.
En enero de 2012 recibí un mensaje de un extraño en facebook. Su nombre era Senyar (así se pronuncia). Me dijo que era de Turquía y que estaba dirigiendo un proyecto voluntariado para Febrero y que si me interesaba, podía hacer parte de él. Para entonces recibía mensajes diarios de Argentina, Venezuela, Italia, Tailandia, Japón, Nigeria, India y muchos países... así que recibir invitación de Turquía no me sorprendía para nada,  ni siquiera abría los mensajes que no tuvieran asunto de Brasil, pero ése... por alguna razón, lo abrí. Le dije amablemente que no me interesaba, que quería ir a Brasil, además, que mi proyecto debía ser en verano para no interrumpir mis clases. Senyar me dirigió a Omer, el encargado del proyecto de verano en Turquía (en Bursa). No estuve muy interesada en tomarlo. Turquía y Brasil no se parecen en nada, ir a Turquía era demasiado costoso, era muy lejos, el idioma es muy duro, es una cultura musulmana, ¿y si la comida no me gusta? ¿y si discriminan a los latinos? ¿y si me pasa algo por allá?
Tuve mucho miedo de ir, además que mis ahorros no eran suficientes. Pero decidí hacerlo, tomar el riesgo y, cuatro meses después, gracias a la insistencia de Senyar, me estaría subiendo a un avión y cruzando el Atlántico, toda Europa, en un viaje de 26 horas... para aterrizar en la mágica Estambul. De ese viaje les contaré después.
Hice mi práctica en Bursa y me enamoré completamente de la ciudad. Me enamoré del país. Me enamoré de la gente y me enamoré de la cultura. Hice buenos amigos, Senyar por supuesto fue uno de los primeros y mas cercanos. 
Ocho semanas después, estaba de vuelta en Bogotá, dispuesta a seguir con mi vida en Colombia, enamorada de Kaya, con intencion de volver algún día a Turquía, un poco deprimida, y muy endeudada con el banco para pagar mis tiquetes muy por encima de mi triste presupuesto.
Honestamente... me deprimía esa gran deuda. Tomé dos trabajos extra y hace un mes terminé de pagarla.
En todo este tiempo, los diez meses transcurridos desde que llegué de Turquía, muchas cosas han cambiado en mí, muchos planes.
Me he convertido en una persona con la misma cara, el mismo cuerpo y los mismos gestos... pero completamente diferente. Ahora que estoy en mi último año de universidad, y que puedo tomar una práctica profesional, que muchas veces se desenvuelve en un trabajo permanente en otro país, he decidido tomarla, de nuevo, en Turquía, si me es posible encontrar una allá. 
Mi idea original era ir a otro país muy diferente, conocer más y más, con esta hambre del mundo que me caracteriza. Pero... las personas cambian. He cambiado.
Así que felizmente, el destino parece que conspira para mi favor. 
Hace cinco años jamás imaginé ser parte de AIESEC. No sabía qué era eso.
Hace cuatro años empezaba mi carrera en la universidad, pensando que me desempeñaría en eso.. como todos lo hacen. 
Hace tres años me sentía muy sola, y es triste admitir que no tenía aspiraciones a largo plazo.
Hace dos años entré a AIESEC y mi mentalidad era no arriesgarme, era ir a lo seguro... era seguir la corriente.
Hace un año me llené de valor y decidí, no sólo que me iría lo más lejos posible, sino que lo haría sin ayuda de mis padres, YO pagaría todo por mi cuenta... y YO decidiría a dónde ir y por cuánto tiempo. 
Hoy... 
Hoy he hablado con Senyar de nuevo.

Sé que hay amistades que se pierden con la distancia, que después de un tiempo te da igual hablar con algunas personas a quien se les quiso mucho, y que eventualmente, dejas de extrañar a algunos otros.
No es mi caso ni el suyo. 
Puede que Senyar y yo estemos a miles de kilómetros de distancia, puede que él sea ahora el vicepresidente de intercambios sociales en su país y yo sea ex-miembro de AIESEC, puede que no hablemos el mismo idioma, y puede que nos hayamos hablado en un principio sólo por interés... pero hay amistades transatlánticas que vale la pena tener, especialmente si esa persona es, sin darse cuenta, quien ha cambiado tu vida.
Senyar y yo en Estambul
Así que aquí estoy... quince meses después desde el primer contacto con Senyar, lista para empezar de nuevo. Y ya he dado el primer paso.Quizás, en doce meses, les contaré algo completamente diferente, pero les aseguro... esta decisión me ha cambiado la vida.
Y si eres estudiante entre 18 y 30 años... o si hace dos años o menos te graduaste, no dudes en ponerte en contacto con AIESECers en tu zona... es increíble.
Os dejo algunas fotos de mi experiencia en AIESEC:
Mi amiga Souka, de Marruecos y yo.

En una de las muchas presentaciones que hice, hablando de Colombia 

Visitando a la bisabuela de la familia que me hospedó, visitiendo ropa tradicional turca

Senyar y yo... no sé qué hacíamos.

Natalia (mexico), Olga (ucrania), Omer, Furkan, Ahmet y Sencar (tuquia), Adriana (eslovaquia), Daria (Rusia), Tansu (turquia), Megan (USA), Kristina (Eslovaquia), Souka (Marruecos), Eva (Bulgaria), Mever (Turquia)

Reunion de equipo, AIESEC Cartagena, 2011

viernes, mayo 03, 2013

53. Era inevitable: el olor de las almendras amargas le recordaba siempre el destino de los amores contrariados

Llevo ya un tiempo con ganas de escribir este post y no me ha salido, pero hoy estuve hablando con esta persona  y decidí que era momento de hacerlo.
A Nico lo conocí casi que por error en Diciembre, cuando vino desde Argentina a pasarse unos meses en mi país, y como viviría cerca a mi casa,  a alguien se le ocurrió que yo podría ayudarle si él necesitaba algo, por eso de ser nuevo en la ciudad y todo, no vaya a ser que se perdiera, lo mataran, le robaran y secuestraran en territorio colombiano.
Pero Nico nunca necesitó de mí. Se conoció el centro amurallado de la ciudad en no sé cuantas horas (y mejor que yo en nueve años, hostias!), se paseó por el sistema de transporte público de Cartagena (que es una auténtica putada) sin ayuda y hasta se dio el lujo de perderse y quedarse dormido en algún taxi.
El caso es que cuando conocí a Nico me fue un poco indiferente. Nunca me fue algo super especial desde el momento uno, como me suele suceder con las personas especiales que han venido a hacer parte de mi vida.
El 2 de Enero salí por primera vez con Nico en mero plan cine, al que terminamos no entrando porque no nos dio la gana. Comimos pizza, fuimos al centro, nos encontramos con otros de sus amigos argentinos que venían de paseo y nos quedamos hablando en las murallas.
Ese día Nico   se volvió especial, al principio, sin mérito propio. Es que entre más lo escuchaba, más me recordaba a Jose, Jose es otra historia. Pero el caso es que el hecho que tuviese un aura de él hacía que no quisiera irme a casa.
Dejó de parecerse a Jose y empezó a parecerse más a sí mismo entre más me hablaba de su vida.
Una vida marcada por imposiciones no bien recibidas, una familia desunida en contraste con la mía, una mujer recién casada con otro y, lo que me pareció distintivo, una soledad extraña, para alguien que la pasa muy acompañado.
Rápidamente me empezó a importar. Supe que Nico sería mi amigo, incluso después de que se fuera a su país. 
Es que tenemos vidas tan diferentes Nico y yo. Personalidades tan distintas, que justo ayer que era su cumpleaños, le decía que no nos entendíamos. Pero sin saber mucho sobre nuestros pasados, y sabiendo que ese día nos quitamos un poquito de coraza para mostrarnos, llegué a la conclusión de que teníamos cosas en común.
No creemos que la muerte acabe con la vida y ya, pero no creemos en dios. Nos gusta viajar y escuchamos a las personas. Analizamos a los extraños que pasan por la calle. No nos sentimos cómodos recibiendo regalos pero nos encanta darlos. Pero más que nada, tenemos una aplastante soledad bien buscada, no sé si del todo merecida.
Eso me parece a mí. 
He pensado por años que las almas solitarias se atraen, y descubrí casi de inmediato que es así.
Creo que cuando conoces a alguien que, sin importar si es cercano o no, se te borda en el pecho, es porque en el fondo se persiguen las mismas cosas que ambos creen importantes, aunque no sean fáciles de admitir.
Creo que Nico busca a alguien que le quiera, que le muestre y le diga lo que vale y que vea y quiera ver más allá de lo que los demás miran. Alguien que lo escuche con los ojos, y no que lo devore con la mirada.
Me da la impresión de que Nico siente que lo bueno que tiene en su vida ha sido por imposición y no por mérito y eso le genera un vacío y ganas de querer probar que es capaz de hacer, dar y recibir más.
Creo que ha buscado amor en camas, consciente de que ahí no está. Y creo, además, que Nico tiene miedo de quedarse solo como ahora, estancado.

No sé si es que él en realidad proyecta esas cosas, o es que como yo las siento, me veo reflejada ahí y encuentro cosas que no están, sólo después de inventarme esa realidad en mi cabeza. 
He conocido muchas almas como la suya, como la mía.


 Estoy feliz de que, a pesar de tantas cosas, pueda en mi vida tener el privilegio de conocer personas como él. Conocerle, aunque sea un poquito, de verdad.

miércoles, abril 03, 2013

47. Ser o no ser... o ser a medias. ETC ETC


Llevo varias semanas con una idea dando vueltas para escribir este post, y no me ha salido. Es que me aturde quebrarme con las palabras, pero vamos a ver si me sale. 
Resulta que estuve leyendo uno de los blogs que sigo (que coño! ahora no recuerdo cuál es, pero luego les digo) y hablaba sobre ser lo que queremos ser, en cuanto a personalidad por supuesto. 

Yo, que tengo una bipolaridad extrema elevada a la millonésima potencia, soy diferente a extremos con todo el mundo, y después de leer ese post, he entendido un poco porqué. (Amo el mundo blog).
Las personas, desde el primer momento, despiertan algo en uno (o no), y así, no siempre depende de nosotros mismos la manera en como nuestra personalidad sale a flote para cada uno, sin importar el grado de afecto.
Me explico...
En mi caso por ejemplo, amo a mi madre pero me cuesta horrores reconocérselo A ELLA. Puedo gritarlo a cualquier persona pero cuando llega el momento de demostrárselo, me freno. No es que ella no lo sepa. O que ella no sea cariñosa conmigo. A veces incluso me viene con regalos de la nada y yo no sé ni siquiera como decirle gracias, aunque el corazón me llore de ternura rosada por dentro. 
Cosas locas. 
Así me pasa, más que nada, con los miembros de mi familia. De pronto por mi niñez.
Uno no siempre es lo que quiere, sino lo que le hacen ser. 

Con Kaya por ejemplo, fui como no fui con nadie NADIE DE LOS NADIES. Con él fui la Wendy tierna, la dulce, la que despierta con besos y cuenta lunares. Él me sacaba la ternura.
Con mi hermana D soy distinta. Soy seca. No suelo ser grosera con ella a menos que tengamos riña de querernos matar, que suceden a razón de una vez por mes. Pero simplemente suelo ser muy directa y seca con ella. El otro día, en agosto, me encontré a mi misma diciéndole 'Tienes que ser más sostenible con tu cuerpo y proyectarte porque lo admitas o no, tu vida sentimental es un asco'. Cruel y dura, con voz de Jillian Michaels. Soy así con ella porque aunque soy menor, siempre desde niñas, ella fue la dulce y yo la que la defendía. Se burlaban mucho de ella por ser gorda (a ver que es normal a los ocho años) y 14 años después, repercute mucho en su autoestima. Me siento muchas veces como su soporte y quien la baja de las nubes, quizás no de la mejor manera, pero es la que nos sirve.

Y no es sólo cuestión de ser... sino de creer ser. Muchas veces, sobre todo en la adolescencia, era lo que los demás me decían que era. 
Mi abuela me dijo que sería estudiante de ingeniería, porque sería buena para eso. Y entonces me encontré en la facultad de ingeniería perdiendo el tiempo. La odié. 
Mi médico me dijo que estaba deprimida. Desde ese día, me sentí con ganas eternas de llorar y de querer morirme. 
Mi novio me decía que era una mujer tierna. Entonces lo era aún más. 
Mi hermana me dice que soy una mujer fuerte, segura de sí misma e íntegra. Que siempre digo lo que pienso. Entonces lo soy también.
Mi madre me dice que soy egoísta y amargada. Entonces lo soy. 

No sé... que Freud me perdone porque no soy doctora, pero creo que la personalidad va mas allá de la forma en como decidimos expresar o interactuar con los demás y con nosotros mismos. No siempre es una decisión sino influencia. 

Lo importante, según lo que he aprendido, es convertir los 'defectos' que los demás nos atribuyen y hacerlos cualidades. 
No soy una persona distraída. Soy creativa y pienso diferente en otras frecuencias. 
No soy una persona irrealista. Tengo metas altas proporcionales a mi esfuerzo por alcanzarlas. 
No estoy gorda. Simplemente no estoy completamente delgada. 

Hace años que aprendí a vivir con eso, y desde entonces, sin necesidad de tener a D a mi lado, me siento más mujer que cualquier modelo de comercial de tampones, más fuerte, segura de mí misma e íntegra. 

La cuestión está en quererse. 

jueves, febrero 14, 2013

39. Julieta que se duerme, se la lleva el semestre.


Hola!!!
ya llevaba un tiempo sin escribir en el blog.
Lo siento.
Resulta que he estado demasiado demasiado demasiado ocupada y además, exhausta.
Empecé clases en la universidad el 17 de Enero, en un curso intensivo de control estadístico de calidad. Lo tomé para no tener que ver esa clase el otro semestre (de julio a Noviembre). Luego el 28 de Enero, empezaron el resto de mis clases, este semestre matriculé 7 clases de 3 créditos cada una. Quiere decir que tengo el límite de créditos matriculados este semestre y mi horario es un desastre.
Por si fuera poco, sigo en mis dos trabajos: el de traductora que hago desde mi casa y al que le dedico unas 21 horas por semana en el computador, a veces el doble. Y mi trabajo de guía de turismo, que aunque encantador, es agotador.
A eso le suman que debo estudiar y descansar, además de hacer insanity (no he dejado de hacer ejercicio)... y voilá... cero tiempo para mi lindo blog.
Pero pronto todo será estable....

Del resto, todo anda bien en mi vida. Eso sí, bebiendo café al punto del desvío de mis ojos.

Pero estoy feliz.
Con el dinero que he juntado, ya le debo a mi hermana D sólo 1000 dólares. Antes le debía 1700.

La universidad me tiene loca, y sólo llevo dos semanas en las clases, casi tres.
Los Lunes y los Martes son días buenos, tengo clase de Marketing y me encanta mi profesor. No, no de esa manera. Es un joven muy alentador, exigente, y creativo. Considero seriamente la posibilidad de hacer mi tesis de grado con él.
Los viernes y los Lunes también son días buenos. Tengo clase de Talento Humano con un caballero intelectual que se ha ganado mi respeto y total admiración.
Luego está el profesor H, de presupuestos y finanzas. Hace un año, debido a mi viaje a Turquía, me HIZO perder su clase, y me tocó repetirla el semestre pasado. Pero bueno, a pesar de eso, debo reconocer que es uno de los mejores docentes que he tenido en mi vida.
Este semestre está difícil, pero joderrrrr.... que está espectacular.

sábado, enero 19, 2013

38. No dejes nunca de dolerme.


Cuando tienes un amigo a quien amas de verdad, y éste muere ¿qué sucede?
Si alguien te pregunta por tu hermano ¿dejas de decir que tienes uno?

Ya han pasado dos años desde que alguien importante se fue. Y no fue fácil para mí aceptarlo y sobrevivirlo.  Vivir a sabiendas de la ausencia de a quien se ama y, por defecto, se necesita, resulta algo lamentable.

Tuve que arrancarme el corazón a capas y, a punta de errores, prueba y ensayo, conseguir que me creciera uno nuevo con blindaje reforzado. Que si bien ya no te llora, ni tampoco le mantienes en vela... cada vez que te pienso, su armadura desaparece por completo y abruptamente, se hace trocitos.

miércoles, enero 16, 2013

37. Estudio, señores, estudio.


Mañana entro a clases... otra vez. 
Empezaré un curso intensivo de dos semanas. Control Estadístico. 
Lo hago porque no quiero verlo en mi próximo semestre, para así tener más espacio durante la semana y poder adelantar otra clase. Mi meta es terminar todas mis clases en Diciembre de este año, cuando lo normal sería en Junio del próximo.
También espero empezar mi tesis de grado, para que esté lista a finales de este año o en doce meses a partir de hoy. De esa forma, en Enero-Junio del 2014 haré mis prácticas profesionales y podré graduarme seis meses antes.
Todo suena muy bonito.

Pero estoy tan cansada y con ganas cero de empezar la universidad, otra vez. Pero bueno... mañana es mi último primer día de clases... Éste es, por fin, mi último año de universidad. 

lunes, diciembre 31, 2012

35.

Ha sido un año memorable, lleno de cosas  nuevas, aunque en realidad las he tenido frente a mis ojos por años.
Como todos, uno de mis propósitos será perder peso y adelgazar... nunca lo hago, pero la diferencia es que ya empecé... recuerdan esta iniciativa?
Mi 2012 estuvo lleno de romance, de sensualidad, de alegría, de viajes, de conocimiento, de idiomas y de vida. 

Un brindis por esos logros...  Este año será sensacional... feliz 2013...

martes, diciembre 04, 2012

26. Diciembre con 'D' de 'Debes repetir, Julietita'


Bueno... ha llegado Diciembre, mi mes favorito.
Me gusta por la navidad, por la llegada de mi abuela desde otro país, porque casi todos parecen felices, y porque los que están tristes le dan un toque de nostalgia a esta horrible ciudad. 
Me gusta Diciembre por las vacaciones también, porque me veo con todas mis primas y hacemos noche de secretos y piña colada. 
Este año he perdido un curso, Investigación de Operaciones. Me ha quedado en 2.84 y estoy a punto de meterme un tiro. No, no voy a repetirlo. Mañana tengo el examen de habilitación, que debo sacar en 3.10. Será difícil porque evaluar cinco meses de clase en 100 minutos es algo que sólo profesores hijos de perr* hacen. Pero vale que el caballero es un buen docente, y siempre lo escucho con atención. 

Todo es cuestión de concentración. No puedo repetir, eso significaría quitarle cupo a una clase de adelanto, y graduarme después, y por ende, irme a Turquía después. Mi plan es irme en el 2014. Estoy decidida. 
Para evitar cualquier sorpresa, he decidido tomar un curso adelantado en vacaciones. Desde el 14 de Enero empezaré dos semanas intensivas de Control Estadísitco. Cuatro horas diarias de Lunes a Sábado. Así, no tendré que ver la clase de Febrero a Junio y estaré un poco adelantada. 
No tendré vacaciones. 

Aparte, me ha salido un empleo extra... es temporada de cruceros en esta horrible ciudad y una prima de mi padre necesitaba personal que hablara inglés y lidiara con los turistas Ingleses. Un trabajo de infierno, de esos en los que debes sonreír y hacer todo lo que te digan, y verte muy linda, sin anillo ni esmaltes ni aretes grandes, ni medio cabello fuera de lugar y muy feliz porque el sol brilla... hablar maravillas de la ciudad que odias y aprenderte todo...
si un señor del hotel Santa Clara me pide que le organice un tour a las islas para el jueves a las 2, y una pareja del Charleston me pide cambiarlos de hotel, y luego me llama mi jefe a decirme que vaya al aeropuerto a buscar a una señora que viene de Bogotá en conexión, y que su vuelo se atrase... Y que te llame tu amiga Liz a decirte que publicaron notas y perdiste una clase y debes repetir o re-evaluar, y que luego te llegue un mensaje que diga que debes trabajar el primero de Enero a las 10 am, y estar en el aeropuerto a las 8 am... No! no es bonito.
Pero pagan. el trabajo es bueno, lo necesitaba para ahorrar dinero e irme. 

El caso es que amo Diciembre, porque, aunque no tendré vacaciones... es bueno saber que al terminar todo, me espera una natilla de coco, un abrazo de mi abuela, una familia unida y sonriente, y por supuesto... estaré un poco más cerca de irme de aquí.